El viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, señalo como prioridad la reducción del tiempo de espera para los pasajeros de autobuses, buscando mejorar la frecuencia del servicio y abordar las deficiencias del sistema. En una entrevista reciente, Fernández explicó que el transporte público necesita ser reformado para brindar un servicio eficiente y confiable, enfrentando desafíos como la renovación de flota y el modelo de subsidios.

Emiliano Fernández, el nuevo viceministro de Transporte, tiene un arduo desafío por delante para mejorar el sistema de transporte público. En una reciente entrevista con radio Nación Media, anunció que su principal prioridad es reducir el tiempo que los pasajeros esperan por la llegada de un bus. Actualmente, una de las principales quejas de los usuarios es la irregularidad en la frecuencia de los autobuses.

El sector público de transporte es operado por empresas privadas pero mantiene su condición de servicio público. A pesar de los argumentos de los empresarios sobre la falta de pago del subsidio, el viceministro aseguró que el Gobierno está al día, enfatizando que el transporte público no es un negocio privado, sino un servicio que debe cumplir con sus compromisos.

Otra cuestión crítica es la renovación de flota. Fernández mencionó que esto es un proceso necesario para modernizar el sistema de transporte público y proporcionar un servicio de calidad. También señaló que el Estado establecerá las reglas del juego para los transportistas, quienes deberán adaptarse a las nuevas regulaciones.

Sobre la posibilidad de aplicar un subsidio directo al pasajero, utilizando el billetaje electrónico, el viceministro explicó que aunque se están estudiando diversas estrategias, no se espera un cambio en el corto plazo. La misión de la nueva administración es construir un sistema de transporte público más amigable y eficiente, algo que según Fernández no se ha logrado hasta ahora y que está fallando a los usuarios.